
Taxco de Alarcón, "la capital mexicana de la plata", se ubica en la región sur del país, a 138 km al norte de Chilpancingo, la capital del estado de Guerrero, y a 151 km al sur de la Ciudad de México por la carretera núm. 95. Su clima es cálido-húmedo con una temperatura promedio anual de 19°C.
Considerada como una de las poblaciones más pintorescas de México, este destino ofrece el mágico encanto de sus calles empedradas, sus edificios coloniales y sus casas de paredes blancas con techos de teja roja; la incomparable belleza de la Catedral de Santa Prisca, uno de ejemplos más representativos de la arquitectura barroca en México; y el gran valor histórico y cultural, de las casas Humboldt y Borda, así como de los museos de Arte Virreinal y de la Platería, donde podrá admirar increíbles objetos (aretes, collares, pulseras y otros utensilios) elaborados con ese metal, eje rector de la economía local.
En los alrededores podrá visitar maravillosos escenarios naturales como las Grutas de Cacahuamilpa, ideales para practicar el espeleísmo, o el Parque Nacional Alejandro Humboldt, donde encontrará abundantes bosques de pino y encino, dotados con bellos parajes propios para practicar la caminata. A su regreso, diríjase a cualquiera de los restaurantes tradicionales de Taxco y saboree el típico "Pozole", al estilo guerrerense, o bien camine por sus calles -elegantemente iluminadas- hasta hacer parada en uno de los bares, cafés y centros nocturnos que se ubican al sur de la población, ahí podrá olvidarse del sueño y gozar plenamente hasta la alborada.
Considerada como una de las poblaciones más pintorescas de México, este destino ofrece el mágico encanto de sus calles empedradas, sus edificios coloniales y sus casas de paredes blancas con techos de teja roja; la incomparable belleza de la Catedral de Santa Prisca, uno de ejemplos más representativos de la arquitectura barroca en México; y el gran valor histórico y cultural, de las casas Humboldt y Borda, así como de los museos de Arte Virreinal y de la Platería, donde podrá admirar increíbles objetos (aretes, collares, pulseras y otros utensilios) elaborados con ese metal, eje rector de la economía local.
En los alrededores podrá visitar maravillosos escenarios naturales como las Grutas de Cacahuamilpa, ideales para practicar el espeleísmo, o el Parque Nacional Alejandro Humboldt, donde encontrará abundantes bosques de pino y encino, dotados con bellos parajes propios para practicar la caminata. A su regreso, diríjase a cualquiera de los restaurantes tradicionales de Taxco y saboree el típico "Pozole", al estilo guerrerense, o bien camine por sus calles -elegantemente iluminadas- hasta hacer parada en uno de los bares, cafés y centros nocturnos que se ubican al sur de la población, ahí podrá olvidarse del sueño y gozar plenamente hasta la alborada.
